BIGtheme.net http://bigtheme.net/ecommerce/opencart OpenCart Templates
Inicio / práctica / LA IMPORTANCIA DE NO ETIQUETAR A NUESTROS ALUMNOS

LA IMPORTANCIA DE NO ETIQUETAR A NUESTROS ALUMNOS

Etiquetar a los estudiantes es una práctica muy común y la más frecuente de ellas es la llamada “etiqueta negativa” dado que pretende encontrar un calificativo, comúnmente despectivo, para cada uno de ellos (…) y encasillar a la persona dentro de él. Todo esto sin darnos cuenta de que estas etiquetas, lejos de ayudar a las personas, reposan sobre sus hombros convirtiéndose en pesadas cargas y les empuja a alimentar esa “fama” que les ha sido impuesta. (Ramos, 2015).

En la actualidad, son muchos los estudiantes que a lo largo de su vida escolar son etiquetados como “vagos”, “perezosos”, “irresponsables”, etc., hasta el punto de convencerse de actuar así. Los mensajes negativos pueden acabar destruyendo el autoestima del estudiante, creando en su cabeza una idea errónea de sí mismo. A un niño que reiteradamente se le recuerde que no es responsable, jamás adquirirá esta cualidad, si recibe mensajes frustrantes, perderá la confianza en sí mismo. Az (2018) expresa, “las etiquetas negativas que son un juicio de valor que coartan la personalidad de la persona, son de carácter descalificativo. Por ejemplo; Vago, torpe, lento, inmaduro, aburrido…Estas provocan inseguridad y sensación de rechazo a aquellos a quienes se les adjudican”. Parece mentira que los docentes aún sigan basándose en principios anticuados y no comprendan que esta práctica lo único que crea es personas incapaces de brillar por sí mismas.

En mi práctica con grado quinto, tengo una estudiante que no tiene una edad normal para estar cursando primaria puesto que está próxima a cumplir 15 años. En el sector donde habita la estudiante, enfrenta diferentes problemas sociales según lo que ella manifestó en alguna charla que tuvimos; aparte de su condición social, dicha charla me ha permitido identificar que es una niña muy inteligente aunque algo despreocupada con sus estudios. El docente titular me manifestó que la alumna es muy “vaga” y que por ello nunca llegaría a aprobar el primer período porque hasta el momento llevaba varias materias perdidas y que lo mejor sería que ella buscara alguna institución donde pueda estudiar de forma acelerada para culminar sus estudios. Yo en ese momento no supe qué hacer por ello me quedé callado y cambié el tema, pero en ese momento esas palabras me hicieron pensar mucho sobre cómo estaba actuando en mis clases. Poco tiempo después de acabar mi clase, me quedé en el salón porque el docente titular me lo pidió y él comenzó pidiendo una tarea que había dejado en una clase anterior, cuando llamó a la niña, ella respondió “profe, no traje la tarea”, entonces él empezó a gritar y decía “usted no trabaja en clase ni en la casa, a usted la domina la vagancia“, la niña solo agachó la cabeza sin voltear a ver a ningún lado, entonces me quedé pensando sobre esta experiencia vivida y me interesé por investigar acerca del tema y encontré lo siguiente:

Las etiquetas negativas aparecen generalmente cuando los estudiantes demuestran habitualmente una conducta inadecuada. Sin embargo, la solución a esa conducta no está en etiquetar o encasillar a los niños. Dirigirnos hacia ellos así no modificará su conducta ni hará que cambien de actitud. Además, es una falta de respeto hacia los demás. Las etiquetas negativas tienen un gran poder y los niños van a responder en esa proporción a las expectativas que como docentes depositemos en ellos. (Caravallo, 2019).

Al conocer esto determiné que la actitud que había tomado el docente no era la correcta, sin embargo, no sabía cómo actuar ante la situación que se había presentado, hasta que un día dejé una actividad para desarrollar en el transcurso de la clase, varios de mis alumnos comenzaron a realizar la actividad pero la niña no trabajaba, entonces me acerqué donde ella y le dije: “tú eres capaz, inténtalo y verás que eres la mejor”, inmediatamente la niña tomó el cuaderno y empezó a desarrollar la actividad planteada, esto me llenó de mucha alegría, sin duda ella estaba trabajando correctamente. Posteriormente, en un recreo hablé con ella y seguía dándole ánimo, ella solo decía: “sí profe, voy a estudiar y ser la mejor“. Para mi sorpresa, después de finalizar el primer período, escuché que la niña había perdido una sola materia, esto me llenó de satisfacción ya que a pesar de que había perdido una materia, había mejorado mucho su promedio y estaba rindiendo más en las demás asignaturas.

Aunque el docente titular sigue refiriéndose con etiquetas negativas a los estudiantes, yo busco motivarlos y es satisfactorio ver que los niños buscan competir entre ellos por ser los mejores. Finalmente, en alguna charla que tuve con el docente, le expresé entre chiste y chiste que las etiquetas que él usaba con sus estudiantes no eran adecuadas y pensé que se molestaría, en cambio, se quedó pensativo.

Por lo pronto no he visto ni he escuchado que él siga colocando algún tipo de etiquetas a sus alumnos.

“SI HAY ETIQUETAS ESTAS DEBEN APORTAR Y NO QUITAR”

 

Referencias

 

Az, E. (18 de noviembre de 2019). El Ying Yang de las etiquetas sociales. Medium. Recuperado de https://medium.com/psicolog%C3%ADa-del-lenguaje-ugr/las-etiquetas-sociales-el-arma-de-doble-filo-89ee6609cdcf

 

Caravallo, A. (29 de marzo de 2019). El docente y las etiquetas. Editorial ACES. Recuperado de http://educacion.editorialaces.com/el-docente-y-las-etiquetas/

 

Ramos, M. (20 de marzo de 2015). Etiquetas negativas y etiquetas positivas. Psicode. Recuperado de https://psicocode.com/social/etiquetas-negativas-y-etiquetas-positivas-2/

 

Acerca de ... Andrés Felipe Enríquez Montalvo

LEA TAMBIÉN

LOS ESTUDIANTES DE SERVICIO SOCIAL, UN APOYO PARA EL DOCENTE

En tiempos atrás, se tenía la convicción que un docente era autosuficiente, que todo lo ...

Deja un comentario