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LA FELICIDAD EN LOS NIÑOS: UN RETO PARA LOS DOCENTES DEL SIGLO XXI

“Ayudar al alumno a desarrollar su autoconocimiento, su autoestima y su identidad creo que es la clave del éxito en la que se tiene que basar la educación para buscar su felicidad” (Magaña,2015, p.67).

Los docentes del siglo XXI tenemos un gran reto por delante, pues muy bien se sabe que los estudiantes de hoy, no son los mismos que los de hace 30 años, además los contextos a los cuales nos enfrentamos en las instituciones educativas son totalmente distintos. Es por esto que hay que detenerse y reflexionar como se están realizando las clases.

Si antes el profesor tenía el control absoluto en su clase y era solamente el portador del conocimiento, hoy las cosas han cambiado drásticamente, el estudiante tiene la posibilidad de compartir conocimientos con el docente y también tiene un rol activo dentro del aula. De esta manera se podría afirmar que la relación docente-estudiante es más cercana.

Actualmente en la Institución Educativa en la cual estoy realizando mi práctica docente, pude observar en los estudiantes de grado quinto, la alegría y la energía con la cual esperan la clase de Tecnología e Informática, además, lo más sorprendente, es que dentro del aula de clase también son muy activos y participativos, esto se convierte en una gran motivación al momento de desarrollar las clases. Es cierto que he tenido un poco de suerte con los alumnos, pero el punto principal en esta experiencia, es que no hay mayor satisfacción de ver a los estudiantes con una sonrisa en su rostro. Debido a esto, he podido aprovechar esta ventaja para mantener esa actitud de ellos, con clases en las cuales el objetivo fundamental sea atrapar su atención y sobre todo que se sientan felices.

Aunque existan bastantes y diversas situaciones que determinen la actitud de los niños en la clase, hay una razón principal que los docentes siempre deberíamos tener en cuenta y por la cual los contenidos se tornan en ciertos casos confusos, estoy hablando de la motivación. Motivar al estudiante a través de diferentes recursos que puedan hacer que aumente su interés al momento de atender la clase y lo más importante que aumente su autoestima al momento de aprender, es vital para él, ya que además de que la clase no se torne aburrida, el alumno tendrá un aprendizaje destacado y se cumplirán por parte del docente los objetivos que se han planteado.

Al respecto Saénz-López y Díaz (citado por Magaña, 2015) afirman:

Nuestra acción debe estar dirigida al progreso y evolución del ser humano, facilitando los medios para que puedan enfrentar su realidad y alcanzar la felicidad. Debemos enseñar al alumnado a vivir con proyectos y con ilusión, en lugar de con problemas y aburrimientos. (p.60)

Si el profesor desea alcanzar la satisfacción total de sus estudiantes, deberá valerse de diferentes recursos que lo ayuden a alcanzar esta meta.  Por ejemplo, algunas de las ayudas que he utilizado para lograr ese objetivo han sido:   juegos, canciones, videos y algunas didácticas que han servido en la realización de las clases. Es válido aclarar que, aunque existan muchas herramientas que se pueden utilizar para enseñar a los estudiantes, por algo se empieza, todo esto dependerá de las actividades planeadas por el docente.

Posiblemente sea un reto que genere mucho esfuerzo por parte del docente, pero ser la diferencia entre muchos, es el inicio de una nueva forma de educación.

 

“Arriésgate a ser la diferencia, busca siempre la felicidad en tus estudiantes”.

 

Referencias

Colomo Magaña, E. (2015). ¿CÓMO SE EDUCA PARA SER FELIZ? EL PAPEL DEL MAESTRO EN EL ALUMNO. Recuperado de http://institucional.us.es/revistas/cuestiones/24/05_24.pdf

Colomo Magaña, E. (2015). ¿CÓMO SE EDUCA PARA SER FELIZ? EL PAPEL DEL MAESTRO EN EL ALUMNO. Recuperado de http://institucional.us.es/revistas/cuestiones/24/05_24.pdf

 

 

Acerca de ... Kevin Camilo Mirama Guacas

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2 comments

  1. Miriam Oliva Guancha Gaviria

    Considerando lo anterior es fundamental la felicidad en los niños y más aún si se logra desde las aulas con ayuda del docente, pero aterrizando un poco más en los centros educativos en los que se están realizando las practicas pedagógicas en cierto modo es una misión compleja tratar de hacer felices a los estudiantes, desde luego que no se hace referencia a que esto es imposible.

    Para poder lograr que los alumnos sean felices se necesita conocerlos y darse cuenta que ellos tienen diferentes capacidades, como por ejemplo: la creatividad, la cual permite que los estudiantes sean libres usando su ingenio para resolver situaciones, crear objetos, además de expresar sus pensamientos y sentimientos. Desde luego que se la debe potencializar empleando actividades como: jugar, bailar, cantar, recitar, crear cosas y también interactuar con otros estudiantes.

    Según Klimenko (2009, pág. 3) (…) El desarrollo de la capacidad creativa que se basa en las habilidades como un pensamiento reflexivo, flexible, divergente, solución independiente y autónoma de problemas, habilidad de indagación y problematización, etc., permite precisamente apuntar a los propósitos formativos que corresponden a las exigencias de una sociedad atravesada por el paradigma de la complejidad (…)

    Cuando el docente permite que los estudiantes realicen actividades que requieran de su ingenio, está fomentando la creatividad y desde luego que los alumnos se sienten felices e importantes, porque no se los limita al momento de crear; es una forma en la que ellos vuelven a su propia naturaleza y evidencian su personalidad, además de contribuir para que logren sus metas personales.

    De acuerdo con Bean (citado por Ruiz, 2010, pág. 32) se refiere a la creatividad: (…) como un proceso mediante el cual un individuo expresa su naturaleza básica a través de una forma o un medio para obtener un cierto grado de satisfacción; ello da como resultado un producto que comunica algo sobre esa persona a los demás (…)

    Por ejemplo emplear la técnica de la dramatización para enseñar las partes del computador y que el estudiante sea quien proponga un guion en el que plasma una historia fantástica para luego dársela a conocer a sus compañeros. Es claro que el estudiante al realizar la historia muestra su ingenio y trasmite la felicidad que le produce realizar esta tarea, además de lograr un aprendizaje significativo en él.
    Desde luego que los docentes debemos asumir la tarea de tener alumnos felices y para ello se requiere de la imaginación, de generar clases en las cuales los estudiantes empleen su creatividad, también convertirse en un motivador y creador de experiencias. Recobrar de esta manera la enseñanza y el aprendizaje que deja huella en las personas que se tienen a cargo. Y al reconocer la importancia de la creatividad en la educación es de ayuda para los docentes novatos y para los profesores experimentados.

    Como lo expresa Klimenko (2009, pág. 3): (…) La comunidad educativa al nivel nacional reconoce, desde hace un tiempo, la importancia de la creatividad y la necesidad de trabajar en la imple-mentación de políticas y estrategias concretas para su fomento. Es indiscutible que la atención al asunto de la creatividad debe transversalizar todos los niveles de la educación, desde el preescolar hasta la universidad, siendo todas las etapas evolutivas importantes y contribuyentes al fomento de esta. (…)

    Para resumir la creatividad da libertad a los estudiantes quienes pueden ser ellos mismos, expresar sus pensamientos, sentimientos y mostrar sus personalidades, esto con lleva a que sean felices dentro de los centros educativos.

    “La creatividad una forma de ser feliz en las aulas”

    Referencias

    Klimenko, O. (2009). La creatividad como un desafío para la educación del siglo XXI. Educación y Educadores, 11(2). Reuperado de http://educacionyeducadores.unisabana.edu.co/index.php/eye/article/view/740/1717

    Ruiz, S. (2010). Práctica educativa y creatividad en educación infantil. Málaga. Recuperado de https://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/handle/10630/4618/TDR_RUIZ_GUTIERREZ.pdf

  2. Jenifer Andrea Beneth Benavides

    Identifico mi pensamiento con el aporte realizado, pues cuando una persona se siente a gusto cumpliendo una labor determinada, los resultados son más satisfactorios, más aún cuando se trata de niños. Al encontrar una motivación por el aprendizaje, habrá mayor productividad en la enseñanza.
    Una clase llena de motivación, fácilmente se presta para captar la atención de los niños, por cuanto creo que este es un factor importante para facilitar el aprendizaje de una manera amena, permitiendo también llevar a cabo una clase tranquila y del agrado tanto del docente como del estudiante, contribuyendo a que la relación entre ambas partes sea armoniosa, pues ayudaría a evitar los ambientes tensos, por ejemplo en los que se deba hacer pausas para llamar la atención, lo cual genera incomodidad y pérdida del hilo de la clase.
    Al respecto, Trilla (citado por Cherobim, 2004) afirma que En las relaciones personales la felicidad y la infelicidad se contagian. Para eso es necesario que el educador sea capaz de disfrutar de su trabajo educativo, de comunicar su disfrute y de sentirse gratificado al percibir que el educando también disfruta aprendiendo. Esta sería una forma eficaz de la tarea educativa haciendo que las instituciones educativas sean capaces de hacer de los procesos de enseñanza-aprendizaje vivencias felices.
    Por otra parte, la felicidad también es dependiente del entorno donde se desenvuelvan los niños, pues, es importante para ellos compartir con sus familiares y amigos. Al hablar de felicidad no solo se debe hacer alusión al hecho de poseerlo “todo”, no solo las cosas materiales como el dinero, joyas, entre otras, son determinantes en la felicidad, sino que debe incluirse también el bienestar psicosocial. En edades adolescentes o adultas, la percepción de felicidad en muchas ocasiones es errónea, pues la sociedad ha encaminado de una u otra manera al pensamiento materialista por encima de cualquier otra cosa.
    Como lo resalta un informe realizado por la UNICEF Reino Unido: “…los niños afirman que su felicidad depende de pasar tiempo con una familia estable, pasar tiempo con los amigos y hacer cosas interesantes con ambos, especialmente al aire libre, y no depende tanto de tener cosas materiales”. Así pues, se denota que las cosas materiales son irrelevantes para ellos, pues su máxima preocupación es divertirse hasta el límite y sacarle el mayor provecho a lo que hacen, y a pesar de problemas o circunstancias adversas siempre encuentran la manera de sonreír y verle el lado positivo a las cosas, entonces, ¿por qué no aplicar esto a la educación?

    “Felicidad, la base de una mejor educación”

    Referencias
    CHEROBIM, M. (2004). LA ESCUELA, UN ESPACIO PARA APRENDER A SER FELIZ. ECOLOGÍA DE LAS RELACIONES PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL CLIMA ESCOLAR. UNIVERSIDAD DE BARCELONA.
    UNICEF Reino Unido. (s.f). Recuperado de https://www.unicef.es/noticia/la-felicidad-de-los-ninos-depende-de-pasar-tiempo-con-la-familia

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