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Timidez

En el salón de clases existen gran variedad de estudiantes, cada uno con características propias de su personalidad y también con diferentes maneras interiorizar el aprendizaje, lo que confirma que todos son individuos y como tal son únicos, es esto uno de los mayores retos de los docentes ya que debe preparar su clase intentando suplir las necesidades de todos los estudiantes.

Es normal que el primer día de clases los estudiantes se muestren un poco tímidos y más callados de lo normal, porque apenas están conociendo el que será su nuevo ámbito de convivencia, pero al pasar del tiempo ellos comienzan adaptarse a su grupo y empiezan a interactuar tanto con sus compañeros como con los docentes, por el contrario otros no logran superar ese cambio y se quedan en un gran problema de adaptación.

Un ejemplo claro de lo anterior es que en casi toda aula de clases existen los chicos llamados tímidos, son aquellas personas que se reconocen por ser muy calladas y también en algunos casos aisladas por el resto del grupo, se podría decir que les cuesta mucho adaptarse a la sociedad que los rodea, pero la timidez aun siendo solo un estilo de personalidad, puede también traer complicaciones para desenvolverse en el ámbito social y así también en el escolar, pues estos estudiantes temen participar en las clases y prefieren pasar desapercibidos, algo que puede confundir al docente haciéndole pensar que el estudiante no logra entender los temas vistos en o que simplemente no son de importancia para él. “La timidez es uno de los fenómenos más importantes que causan problemas en la interacción social, básicamente porque impide y paraliza la actuación, no lográndose los objetivos y metas interpersonales que incidirán en el crecimiento y desarrollo individual.”(Rodríguez, 2005, p.23).

No solo puede ser visto como algo social, pues ha logrado convertirse en uno de los factores que perjudica el aprendizaje, pues a estos niños se les dificulta en gran medida el trabajo no solo grupal sino también individual ya que sienten desconfianza en sí mismos y no se creen capaces de poder realizar correctamente las tareas escolares, sienten que siempre deben estar acoplándose a las decisiones de los demás.

En el aula escolar estos niños, se muestran silenciosos porque sienten miedo y vergüenza de hablar o actuar en presencia de los demás, participan poco en las actividades, obedecen sin oposición aparente (…) cuando es necesario que trabajen en equipo, se les dificulta ya que por lo regular permanecen solos. Esta conducta afecta y obstaculiza el desarrollo del individuo, provocando un bajo rendimiento escolar. (Montejo, 2005, p.27).

A lo anterior se le suma que la mayoría de los decentes no toman la timidez como un problema que deben ayudar a enfrentar a los estudiante, sino todo lo contrario, consideran que los niños con las características nombradas no rinden en sus actividades por puro descuido y desinterés académico y lo que hacen estos maestros es quejarse que el niño no rinde en el estudio y por ende no obtienen buenas calificaciones finales y concluyen que el niño o niña no nació para el estudio.

Lo que los docentes deben hacer es buscar las estrategias más adecuadas para trabajar con los niños que presenten éste problema, encontrar la manera de que ellos puedan tener la confianza en sí mismos, estimular y motivar su aprendizaje para que no se sientan presionados; recuerden futuros docentes que es muy importante aprender a detectar el tipo de dificultad que cada uno de sus estudiantes pueda presentar, para así iniciar un trabajo adecuado en este proceso de enseñanza, el trabajo del docente se construye día a día con las características y necesidades de los estudiantes.

El estudiante hace un buen docente.

 

Referencias

Rodríguez, M. (2005). La conducta tímida, factor que limita el aprendizaje de los alumnos en educación básica. Tesis de grado para optar por el título de Licenciado en educación. Universidad Pedagógica Nacional, Ciudad del Carmen, México.

Montejo, E. (2005). La timidez en los niños, un factor que dificulta el aprendizaje escolar. Tesis de grado para optar por el título de Licenciado en educación. Universidad Pedagógica Nacional, Ciudad del Carmen, México.

 

 

 

 

Acerca de ... PAOLA ANDREA RODRÍGUEZ SOLARTE

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3 comments

  1. LIZETH ZAMBRANO AGUIRRE

    Es muy cierto lo que planteas Andrea, en toda aula de clase existe al menos un estudiante que es tímido, independiente del grado en el que se encuentre, particularmente en mi práctica docente, tanto niños de primaria como jóvenes de bachillerato los puedo considerar tímidos y me he podido dar cuenta de eso, porque en el desarrollo de mis clases, me gusta hacerlos participar y veo el temor con el que hablan frente a sus compañeros.

    Por otra parte, tengo estudiantes que poco hablan en público, todos sus trabajos los hacen individual y hasta en los descansos los he visto solos. Sin embargo, ellos no son tímidos para mí, puesto que cuando participan en clase, lo hacen con seguridad. Por tanto, nosotros como sus docentes, debemos tener claro lo que es la timidez, para así reaccionar adecuadamente frente a ellos.

    Zimbardo y Radl (citados por Valles Fraile, 2016) consideran a la timidez como “la actitud mental que predispone a las personas a estar extremadamente preocupadas por la evaluación social que los demás hacen sobre ellas. Como tal, crea una aguda sensibilidad a cualquier indicio de rechazo” (pp. 19-20). De manera que ese rechazo social del que hablan los autores, puede ser la causa del temor que nuestros estudiantes sienten al hablar en público. Por tanto, ante situaciones de timidez, es pertinente que busquemos alternativas, para que los niños y jóvenes de nuestras aulas no teman al hablar frente a sus compañeros.

    En cuanto al mejoramiento de las relaciones interpersonales de los niños tímidos, Valles Fraile (2016) en su investigación propone: “Estructurarles en pequeños grupos resultará más beneficioso para los niños más vergonzosos pues de esta manera se encontrarán a gusto trabajando y los resultados serán más positivos” (p. 39). Puesto que, esto les permitirá a los niños tímidos conocer mejor a sus compañeros y así no sientan temor al hablar frente a ellos, puesto que durante la realización de actividades en sus grupos de trabajo, lograrán generar lazos de confianza.

    Pero, nuestra labor como docentes no se limita a generar los grupos de trabajo, dado que debemos conocer las personalidades de los alumnos que formen dichos grupos. Además, cuando estos grupos estén establecidos, debemos hacer un seguimiento constante, para conocer el progreso de nuestros estudiantes tímidos y en caso de no funcionar, hacer los cambios pertinentes a tiempo.

    Ahora bien, mi preocupación por los estudiantes tímidos se debe a que busco en ellos un correcto desarrollo personal, puesto que “El discente que la padece presenta un estado anímico de sufrimiento y malestar que afecta a sus relaciones interpersonales influyendo negativamente en su autoestima e incapacitándole para gestionar adecuadamente sus emociones” (Tauste Rodríguez, 2014, p. 3).

    Finalmente, es importante decir que nosotros quienes compartimos gran cantidad de tiempo con nuestros estudiantes estamos en la capacidad de buscar mejorar su calidad de vida en la institución educativa.

    “Superar la timidez, un trabajo grupal”

    Referencias

    Tauste Rodríguez, M. D. (2014). Propuesta de intervención para trabajar la timidez en un aula de segundo ciclo de Educación Infantil: un estudio de caso. Trabajo de grado de maestro en educación infantil. Universidad Internacional de La Rioja, Valencia, España. Recuperado de https://reunir.unir.net/bitstream/handle/123456789/2457/tauste.rodriguez.pdf?sequence=1

    Valles Fraile, N. (2016). La integración de los niños tímidos en el aula. Trabajo de grado en Educación Primaria. Universidad de Valladolid, Valladolid, España. Recuperado de https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/20019/1/TFG-G%201996.pdf

  2. GINNA XIOMARA ACOSTA ZAMBRANO

    En mi opinión personal, estoy de acuerdo con la autora de la presente entrada, en el hecho de considerar que la timidez de los estudiantes es un factor determinante dentro de su rendimiento escolar, aunque es importante precisar que esta característica que presentan algunos estudiantes dentro de las aulas de clase, no puede determinarse únicamente como un rasgo de personalidad que posee el estudiante, sino también, como un aspecto psicopatológico de las emociones de cada uno de ellos. Según Jenkins y Oatley (1998) y Mahoney (1997), citados por (Jadue, 2002), los trastornos emocionales se clasifican en dos grandes categorías:

    1. Trastornos o desórdenes de interiorización, sobrecontrol o ansiedad/retraimiento, cuyas características se describen como ansiedad, timidez, retraimiento y depresión,
    2. Trastornos o desórdenes de exteriorización, de infracontrol o disocial, cuyas características se describen como pataletas, desobediencia y destructividad.

    Por esto, se podría afirmar que, tomando la timidez de un estudiante como un desorden de interiorización de sus emociones como ser humano, el hecho de sentirse inseguro dentro de su ambiente escolar, puede hacer que el estudiante muestre comportamientos anormales respecto al resto de sus pares dentro del salón de clases. Así lo sostiene (Tauste, 2014) quien afirma:
    La timidez en la infancia supone un problema al que actualmente se le presta poca atención en los centros educativos. El discente que la padece presenta un estado anímico de sufrimiento y malestar que afecta a sus relaciones interpersonales influyendo negativamente en su autoestima e incapacitándole para gestionar adecuadamente sus emociones. (p.3)

    Al igual que los estudiantes mencionados en la entrada, en las aulas de clase con quienes hago el ejercicio de práctica docente, también se encuentran niños que presentan problemas de timidez y con los cuales en ocasiones se hace difícil trabajar, está en el maestro encontrar la forma en que estos estudiantes logren alcanzar los objetivos propuestos en la planeación temática de la asignatura y así poder sacar lo mejor de ellos.

    La constancia del maestro logra sacar lo mejor de sus estudiantes…

    Referencias

    Jadue, G. (2002). Factores psicológicos que predisponen al bajo rendimiento, al fracaso y a la deserción escolar. Estudios Pedagógicos (Valdivia), 28, 193-204. doi: 10.4067/S0718-07052002000100012

    Jenkins, J., K. Oatley. (1998). “The Development of Emotion. Schemas in Children”. En: flack, W. y J. Laird. Emotions in Psychopathology 45-56. Oxford University Press. New York.

    Mahoney, M. (1997). “Emotionality and Health: Lessons from and for Psychotherapy”. En: Emotion, Disclosure And Heath: 241-253. American Psychological Association. Washington, DC.

    Tauste, M. (11 de julio de 2014). Propuesta de intervenión para trabajar la timidez en un aula de segundo ciclo de educación infantil: un estudio de caso. Obtenido de https://reunir.unir.net/bitstream/handle/123456789/2457/tauste.rodriguez.pdf?sequence=1

  3. DIEGO GERMAN CAICEDO MORENO

    Cuando hablo de timidez en los alumnos me estoy refiriendo, a los de tercero y cuarto que son los grupos con los cuales desarrollo mi práctica docente. Durante el tiempo que llevo con ellos me he dado cuenta que algunos no tienen este problema, cuando les digo que salgan al tablero a realizar cualquier actividad salen sin ningún reparo, pero a veces se olvidan de alguna teoría y no logran responder a ese primer impulso que ellos mismos han expresado de salir al tablero. Hay otro tipo de estudiantes que nunca son voluntarios para salir al tablero, son estudiantes muy silenciosos e introvertidos viven sumidos en su mundo, nunca hablan ni hacen indisciplina. A estos alumnos les pregunto y generalmente responden con un sí y con un no y no pasan de ahí. Con estos alumnos trabajo con el ánimo de que interactúen con sus compañeritos.

    Dejemos de decir que son “tímidos” y “torpes”, que son “miedosos” o “tercos”… y sobre todo no lo digamos delante de ellos pues acabaremos convenciéndoles de que lo son. Un niño tiene el concepto de sí mismo que le transmitimos los demás. Es importante cambiar este autoconcepto y dar oportunidades al niño de que madure. Para esto debe sentirse hábil y tener confianza en sí mismo y como consecuencia de esto, confianza en el mundo. (Uriarte, 2009)

    A pesar que la timidez es un obstáculo para la consecución pronta de los objetivos; también es cierto, que no debemos decirles directamente a los niños que son tímidos, pues esta situación puede agravar más el problema, mejor, debemos ser muy tácticos e ir llevando poco a poco a los niños a que salgan de esa inhibición. Lo ideal sería que al término del curso haya menos chicos tímidos y los que aún siguen con este problema ayudarles a superar la timidez en el curso siguiente.

    Los tímidos viven atrapados entre dos miedos: ser invisible e insignificante a los demás, y ser visibles, pero sin valor. Están demasiado centradas en sí mismas, obsesionadas con el pasado, el futuro, o ambos, y también necesitan más tiempo para lidiar con los obstáculos de la vida. La buena noticia es que las personas tímidas con el tiempo logran todo lo que todos los demás, tienen citas, se casan y tener hijos. La mala noticia es, que les lleva un poco más de tiempo que al resto. (Gonzáles, 2009)

    No queremos decir que los chicos tímidos vayan a fracasar en la vida, lo que queremos significar, es que les cuesta más trabajo y más tiempo conseguir los objetivos. Esta situación es muy comprensible, ya que tienen un tanto de desventaja frente a los chicos extrovertidos y con una personalidad arrolladora, que triunfan más rápido porque están desinhibidos y logran interactuar y adaptarse a cualquier medio por más extraño que sea. Pero tarde que temprano los chicos tímidos se integran a la sociedad, al contexto laboral y llegan a enamorarse y ser felices.

    Frente a esta circunstancia puede haber muchas soluciones, pero en mi caso, como profesor del grupo, después de haber detectado cuáles son los chicos tímidos empiezo hacerles un seguimiento y entablo comunicación permanente con sus padres, tratando de detectar las causas que pudieron haber originado este problema, para que las consecuencias no vayan a afectar su proceso de enseñanza –aprendizaje, como también su vida futura. A estos chicos les doy más confianza y poco a poco, a través de dinámicas y estrategias van integrándose al grupo.

    “Con confianza en ti mismo puede superar la timidez”

    Referencias:
    • Uriarte, R. (2009, 02, de marzo). Niños tímidos, miedosos y patosos [web log post]. Recuperado de
    http://psicopedagogias.blogspot.com.co/2009/02/ninos-timidos-miedosos-y-patosos.html

    • Gonzáles, J. (2009, 12, de octubre). La timidez [web log post]. Recuperado de
    http://jesusgonzalezfonseca.blogspot.com.co/2009/10/la-timidez.html

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