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Aseo personal en el aula de clase

En el transcurso de unas cuantas sesiones impartidas en los diferentes grados con los que realizo mi práctica docente, encontré en el aula de clase un aspecto no muy agradable de comunicar pero si muy importante para tratar, el aseo personal de los estudiantes, en el momento de interactuar de cerca con ellos percibí olores desagradables y vestimenta desaseada. Para mí fue una sensación incomoda debido a que me encontraba en medio de una  multitud de estudiantes y no estaba familiarizada con la manera adecuada para reaccionar frente a esta situación, sin embrago mantuve una postura neutral y no manifesté desagrado ni angustia en aquel momento,  ya que considere que no sería lo adecuado sin antes evaluar las razones de porque se presenta esta situación, además de provocar posibles repercusiones negativas en el desarrollo normal de mis estudiantes.

Los signos de desaseo que percibí en mis estudiantes fueron rastros de suciedad en el cuello, olores molestos de orina y mala limpieza bucal que denotan una mala higiene en ellos; dado que “La higiene se refiere al conjunto de prácticas y comportamientos orientados a mantener unas condiciones de limpieza y aseo que favorezcan la salud de las personas” (docentes, p. 3).Lo describo de esta manera  debido a  que fue lo que en realidad percibí y en ningún momento trato de aprovecharme del contexto para exagerar lo sucedido. Considero que el entorno en el que mis estudiantes se desarrollan, es decir, su casa, el colegio, el barrio y comuna influyen de manera directa en su crecimiento, aunque no es una justificación para el  tema central del escrito, si es parte crucial para entender esta situación; he tenido conversaciones con mis alumnos en las cuales se evidencia una notoria problemática a nivel intrafamiliar, ya que en diversas oportunidades me han mencionado la falta de uno de los padres por razones de abandono, delincuencia o drogadicción, tal vez este es uno de los puntos críticos ya que “La vida es un largo camino con curvas impredecibles y derrapones inevitables” (Cury, 2007, p. 17).

Siendo más objetiva con el tema que estoy tratando aclaro que mi practica la he venido realizando en una institución que cuenta con varias sedes en el municipio, sin embargo yo imparto mi clase en dos cursos, un cuarto y un quinto, en una de las sedes y a un cuarto más en la sede central. Un aspecto importante y quizá el que menos comprendo acerca del tema tratado es la variación de sede, que conlleva a situaciones particulares en cada una de estas, lo evidencio así ya que el desaseo en mis estudiantes lo observo en la sede, más no en la central de la institución, donde se observa un claro respeto por las normas del pacto de convivencia, tales como un correcto y completo uso del uniforme, lo que se diferencia de la sede en la que los alumnos solo llevan parte del uniforme adecuado y el complemento con ropa informal.

Particularmente veo que la raíz del problema es la carencia de solidez en la base de la crianza de mis estudiantes, ya que considero que en la etapa por la que ellos están atravesando es de suma importancia  la responsabilidad y correcta formación de los niños; creo que  una sólida base de crianza  se resume en un correcto acompañamiento y cuidado de los padres para con sus hijos, lo veo de esta manera ya que tengo una visión directa con niños debido a que soy madre y recuerdo ser el principal sostén de mi hija en la primaria, consecuente a esto ella logró comprender el correcto funcionamiento de su desarrollo y actualmente no es necesario recordar a cada instante que se debe hacer.

Considero  de suma importancia que mis colegas, recuerden si se han visto involucrados en esta situación y si la manera se reaccionar y desenvolverse en este contexto fue semejante  a la mía, con el fin de establecer criterios para proceder de manera efectiva y adecuada en situaciones de esta índole.

 

“La crianza de nuestros hijos es fundamental para su desarrollo personal”

 

 

Alimentos e higiene, hábitos de higiene personal y del medio. Recuperado de http://www.bvsde.paho.org/bvsdeescuelas/fulltext/entornosdocente/unidad6.pdf

 

Cury, A. (2005), Padres brillantes, Maestros Fascinantes.  Recuperado de: http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/padres_brillantes_maestros_facinantes.pdf

Acerca de ... DIANA MARCELA MORA GRANJA

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3 comments

  1. LIZETH ZAMBRANO AGUIRRE

    La higiene corporal es un tema que corresponde directamente a cada persona, dado que es un hábito para el cuidado y aseo personal, en casos particulares donde el individuo no puede ser autónomo con el cuidado propio, requiere de una tercera persona que le ayude en este ámbito. Ahora bien, en el entorno escolar se supone que los niños que se encuentran escolarizados de forma regular, en su mayoría deben poseer estas habilidades, puesto que estas prácticas se deben enseñar en el hogar.

    No obstante, dependiendo de las instituciones educativas donde realicemos nuestra práctica docente, podemos encontrar casos como los que tú planteas, existen estudiantes que dada su presentación personal, pareciera ser que viven sin el cuidado de un adulto.

    Por ende, es primordial que nosotros como docentes, demos a conocer las prácticas de cuidado personal a nuestros estudiantes y la importancia de tener una higiene corporal, puesto que “El aseo es una parte fundamental en nuestras vidas ya que gracias a ella se previenen enfermedades y se crean buenos hábitos de salud” (Ayala Moncada, 2013, pp.24-25). Inclusive, una falta de aseo en edades tempranas, puede repercutir en relaciones personales en el contexto escolar, Ayala Moncada (2013) afirma:

    Es bien sabido que cuando los niños están en sus primeros años de vida escolar los grupos de amistades empiezan a surgir y; por lo general; los niños con mal aspecto de aseo (sucios, despeinados, con mal olor) son objeto de burlas, humillaciones y rechazo ante los demás. (p.26)

    Particularmente con mis niños, éste no ha sido un problema generalizado, dado que ellos en su mayoría, siempre asisten a sus clases con una buena higiene personal. Sin embargo, día a día les recuerdo, lo importante de que ellos sean aseados, una forma de hacerlo, es cada vez que nos dirigimos a la sala de informática, solicito tengan sus manos limpias y si no es así, se deben dirigir a los baños a lavarlas, a medida que han avanzado mis clases, recordarles que deben mantenerse limpios, es cada vez menor, muchos de ellos cuando ingresan al salón de informática, lo primero que hacen, es limpiar su área de trabajo con una franela que acostumbran llevar, creo que poco a poco mis estudiantes están interiorizando que el aseo no me favorece a mí que soy su docente sino que los ayuda a ellos.

    Igualmente, sé que es muy difícil tratar de cambiar estos hábitos en los niños que no observan un ejemplo de aseo en casa, Urquito Villamarín (2013) afirma:

    El niño tiende a hacer aquello que ve, aunque en la escuela se hable sobre higiene y se tenga establecida una serie de hábitos, difícilmente llegarán a formar parte de su estilo de vida si sus padres con su actitud y comportamiento no contribuyen a ello. Es importante que el niño disponga de todos los útiles necesarios para su aseo como, jabón, papel higiénico, cepillo de dientes, peine, toalla, ya que los niños son los más propensos a contraer enfermedades por falta de higiene personal. (p.18)

    Aunque el panorama parezca desesperanzador, éste es el reto que tenemos como docentes, proponer estrategias para disminuir esta situación, promover el aseo entre los estudiantes y evitar que se desencadene en problemas de acoso escolar, humillaciones o rechazo.

    “No siempre los niños serán la imagen de sus padres”

    Referencias

    Ayala Moncada, M. (2013). Cultura del aseo en el desarrollo de las relaciones interpersonales. Trabajo de grado para optar por el Título de Licenciada en Ciencias de la Educación. Universidad Estatal de Milagro, Milagro, Ecuador. Recuperado de http://repositorio.unemi.edu.ec/bitstream/123456789/1869/1/Cultura%20del%20aseo%20en%20el%20desarrollo%20de%20las%20relaciones%20interpersonales.pdf

    Urquizo Villamarín, A. M. (2013). La Higiene personal y su incidencia en las relaciones interpersonales de los niños y niñas del 4. Grado de Educación Básica de la Escuela Liceo Joaquín Lalama del Cantón Ambato. Trabajo de grado para optar por el Título de Licenciada en Ciencias de la Educación. Universidad Técnica de Ambato, Ambato, Ecuador. Recuperado de http://repositorio.uta.edu.ec/bitstream/123456789/6190/1/FCHE-EBP-1133.pdf

  2. AURA MILENA GARZON JOJOA

    Mis aspiraciones al llegar a práctica eran épicas, no sabía lo que era trabajar con niños, de hecho, aún me estoy adaptando y no termino de conocer a mis estudiantes; cada día me enfrento con una nueva experiencia, y no solo en el aspecto educativo, afectivo y disciplinar sino también en aspectos higiénicos, igual que a ti compañera, me ha sucedido que hay ocasiones en que me encuentro con olores desagradables. La primera vez fue en grado primero, con mis niños de edades entre 5 y 6 años, era incómodo verme enfrentada a esta situación, pensé por un momento que solo yo las percibía, pero llegó una clase en que el 1-1 entraba del recreo, todos sudorosos, sucios y mojados, es normal que después del recreo entren mojados, para ellos es divertido; llegó el momento de iniciar clase, y de repente, trascendió un hedor, ésta vez la profesora lo notó, gritando histérica sobre las ventosidades que se echan sin respeto al aula de clases. La verdad el olor era insoportable, no sabía cómo reaccionar, solo opté por sacudir la puerta para ventilar el curso, no dije nada al respecto, ya que la profesora titular se limitó a darles un buen regaño a los dos estudiantes responsables, sacándolos del salón por un momento, la manera de reaccionar de la profesora pienso que fue algo exagerada, quizá es eso lo que la caracteriza, ya que su carácter es fuerte y prácticamente los trata como si fueran sus hijos, de manera dura y estricta, entre ese regaño que les dio, habían palabras de consejo, disciplinándolos en el respeto hacia sus compañeros y fomentando que esos actos se deberían hacer fuera del salón, pidiendo permiso al baño. León, F. (2015) afirma: “Así que, los maestros/as tenemos la necesidad de transmitir a los niños y niñas los valores y hábitos necesarios para que adquieran estilos de vida saludable y una autonomía personal para ser desarrollada a lo largo de su vida” (p.7). Pienso que si hubiera estado sola no hubiera reaccionado como la docente, primero que todo porque mi carácter no es el mismo, su experiencia le ha hecho entender que hay ocasiones que los niños entienden con gritos y malos tratos, pero en mi caso no, soy una persona más de palabras y comprensión, quizá debí intervenir en algún momento, si lo hubiera hecho, hubieran sido palabras de respeto, dirigiéndome hacia ellos con algo de asombro pero aclarándoles que el respeto también se toma desde esa parte; explicándoles que la higiene del cuerpo es fundamental tanto para el bienestar individual y colectivo y no pueden irrespetar un espacio tan pequeño como el aula de clases para echarse ventosidades cuando se les dé la gana.
    Olores como el anterior ya se han controlado poco a poco en el salón, quizá porque la profesora en toda la semana es más exigente en ese aspecto, pero creo que a ella y a mí se nos sale de las manos que lleguen estudiantes oliendo mal a la escuela, suponiendo que sus padres los mandan aseados y presentados. Siendo las dos primeras horas, cuando apenas iniciaba mis primeras clases, caminaba por el salón y siempre que pasaba por cierto sector, trascendía el olor a orina, como si toda una fila se hubiera orinado en los pantalones, en esos días, solo me aguantaba, pero no decía nada al respecto, no quería ofender a nadie, ni culpar al que no era por esos olores, dejé pasar esa clase, y en las siguientes seguía oliendo, ya tenía identificado quien era, ese día vi algo diferente a otras clases, el estudiante del cual sospechaba por su mal olor, ahora tenía una bolsa de basura cubriendo su asiento, ahí me di cuenta que quizá por un momento lo juzgué, no solo a él, sino a su familia pensando que era porque no lo aseaban antes de ir a la escuela; mi estudiante tiene problemas para controlar cuando ir al baño, por lo cual se hace en sus pantalones sin querer, y él sigue normal, como si nada ha pasado. Sallés, P. (2011) afirma que “La enuresis es la descarga involuntaria y persistente de orina, durante el día y/o la noche. A los 2 años aproximadamente se espera que los niños aprendan a controlar esfínter durante el día y a los 3 durante la noche”. Claramente mi estudiante aún no sabe controlar sus esfínteres, es un problema que tiene, y la profesora me lo confirmo, en sus palabras me dijo que él está enfermo y es a eso que se debe su mal olor, y de paso el del salón. Ésta situación es comprensible, estamos hablando de un problema que no depende de mi estudiante, creo que hice bien aquella vez en ignorar la situación, quizá me hubiera dejado llevar y hubiera dicho palabras que hubiera ofendido al niño sin saber nada de la situación.
    Ahora bien así como ésta situación es justificable, hay otras que no lo son, en grado tercero, hay momentos en que mis estudiantes se dirigen a mí y huelen mal, muy mal, aquí ya no se trata de higiene sino de malos hábitos o quizá mal aprendidos, mi estudiante olía a “mal limpiado”, hasta una de sus compañeras comento, “Uy profe, Andrés como que no se limpió bien”, es ahí donde me doy cuenta que también no solo influimos nosotros como docentes sino también la familia, debemos ser un equipo que apoye a los estudiantes e hijos a tener hábitos de limpieza correctos, fomentar la higiene en todos los aspectos y que ellos sepan la importancia de ello.
    Eresmama (SF) afirma:
    Las escuelas también contribuyen a la formación de estos hábitos. De este modo, escuela y familia se unen en esta causa común. El hecho de que en esos dos contextos de su vida se estimulen los hábitos de higiene personal hace que los niños les presten más atención.
    “La importancia de la higiene se transmite para el bienestar de nuestros estudiantes e hijos”. (Garzón, 2018).
    BIBLIOGRAFIA
    Eresmama. (SF). La importancia de crear hábitos de higiene personal desde niños. Eresmamá. Recuperado de https://eresmama.com/importancia-habitos-de-higiene-personal-ninos/
    León, F. (2015). Hábitos higiénicos en Educación Primaria. Universidad de Jaén, Andalucía (España). Recuperado de http://tauja.ujaen.es/bitstream/10953.1/2100/1/Len_Expsito_Francisco_TFG_EducacinPrimaria.pdf
    Sallés, P. (9 de marzo de 2011). Enuresis infantil: ¿Cómo manejarla? Guioteca. Recuperado de https://www.guioteca.com/psicologia-y-tendencias/enuresis-infantil-%C2%BFcomo-manejarla/

  3. MARÍA ALEJANDRA LUNA PANTOJA

    La higiene personal no es más que el aseo, limpieza y cuidado de nuestro cuerpo. Aunque es una parte importante de nuestra vida cotidiana en la casa, la higiene personal es importante para la salud y estado de bienestar de nuestros niños. Palacios (2009).
    Muchas veces se habla del aseo o higiene personal que deben tener los estudiantes, éste hábito se debería inculcar desde el hogar, ya que desde aquí los niños van adoptando posturas que les han enseñado sus padres o que han copiado de personas adultas. “El aseo personal en niños es una de las primeras cosas que debemos enseñarle a nuestros pequeños” (Vázquez s.f).
    Los hábitos de limpieza son muy importantes en el ámbito social, porque una buena presentación; ya sea de vestimenta, peinado, e incluso buen olor, brinda aceptación dentro de un círculo social. Por el contrario, una persona que refleje desaseo en su apariencia física sentirá que la sociedad lo rechaza.
    El aseo en un salón de clases debe estar presente tanto en el estudiante como en el docente, al igual, el aula de clase debe estar limpia y ordenada para poder iniciar adecuadamente con la clase.
    En mi experiencia como practicante me he encontrado en situaciones incómodas frente a la higiene, una de esas experiencias fue cuando la docente titular no limpio bien su nariz, así que ella tenía un moco. Para mí fue muy incómodo porque no me sentía en confianza para decirle lo que estaba pasando, yo no era la única que lo había notado, los estudiantes también se dieron cuenta de eso y se reían. Una estudiante fue capaz de decirle y la profesora salió del salón.
    Como docentes debemos prestar mucha atención a nuestra apariencia física, ya que estamos frente a muchos niños, quienes se dan cuenta de cosas mínimas, pero a las cuales les dan importancia y pueden ser causantes de distracción.
    El aseo de mis estudiantes en general ha sido bueno, pero un día, cuando me acerque a un grupo pequeño de niños a resolver una duda, mi nariz se percató de un olor fuerte a humo y claramente venía de uno de los niños, pero no pude identificar de quién de ellos provenía. Un día cuando revisaba cuadernos, sentí ese mismo olor al coger el cuaderno de uno de los niños que habían tenido la duda, ésta vez claramente pude identificar al niño por el nombre en su cuaderno.
    La influencia que tienen los padres en el hábito de la limpieza es muy grande, pero estos hábitos también están ligados a un contexto. Posiblemente el niño que huele a humo se baña todos los días, pero puede provenir de una zona rural en donde se cocine con leña, y por tal razón el uniforme del colegio se impregna de este olor.
    Dentro del aseo e higiene personal se deben tener en cuenta muchos aspectos, pero Delgado (2015) propone cinco hábitos:
    1. Cepillarse y mantener limpio el cabello
    2. Cepillarse los dientes
    3. Lavarse las manos
    4. Limpiarse y cortarse las uñas
    5. Ducharse
    Si se habla de la higiene y aseo de docentes y estudiantes, también se debe hablar del aseo que un salón de clases debe tener. El aula de informática en la cual hago mi práctica, siempre estaba sucia, se encontraban papeles, colores, borradores, etc. tirados en el piso, aparte de esto, en el piso había mucha cantidad de polvo y se notaba que las señoras encargadas del aseo no lo hacían en ésta aula. Un día decidí arreglar un poco el aula de informática al finalizar la clase, muy amablemente dos niños se quedaron y me colaboraron.

    “El aseo es un factor primordial”

    REFERENCIAS
    • Delgado, J. (2015). Hábitos de higiene para niños. Etapa infantil. Recuperado de https://www.etapainfantil.com/habitos-higiene-ninos
    • Vázquez, L. (s.f). Aseo personal en niños. Recuperado de https://www.vix.com/es/imj/salud/2011/03/08/aseo-personal-en-ninos
    • Palacios, L. (2009, 02 de marzo). La higiene personal desde la educación inicial [web log post]. Recuperado de http://lieskap.blogspot.com.co/

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